Porqué queremos directores médicos en los centros de salud

Hace unos días Florentino Pérez, presidente del Consejo General de Enfermería, ha solicitado al nuevo ministro de Sanidad, Salvador Illa, que cambie la legislación vigente para que los enfermeros puedan dirigir los centros de salud. Alega que es una profesión que precisa Grado universitario y que tienen especialidades postgrado, igual que los médicos.

Olvida este señor que las competencias de médico y enfermera son distintas, que los conocimientos son en su mayoría distintos y que los médicos requieren de más, de mayor dificultad  y de más tiempo para conseguirlos. El grado de enfermería más la especialidad son 6 años, y apenas hay especialistas en Enfermería de Familia, esa especialidad es de relativamente reciente creación y no es requisito indispensable para trabajar en atención primaria, por ahora. El grado de Medicina más la especialidad en Medicina de Familia o en Pediatría son 10 años, siendo la especialidad imprescindible desde 1995.

Concretemos como funciona un centro de salud en Andalucía:

  • Hay una unidad llamada Servicio de Atención al Usuario, dispone de un jefe de Grupo Administrativo, administrativo o auxiliar administrativo, que  dirige y organiza a auxiliares administrativos y celadores en sus labores de atención e información a la ciudadanía.
  • Un Coordinador de Cuidados de Enfermería, que dirige y organiza al personal de enfermería y a los técnicos en cuidados auxiliares de enfermería, que siempre es un enfermero.
  • Un director de la Unidad de Gestión Clínica, que organiza todo el centro y a todos los profesionales. Los médicos no disponen de un coordinador específico como el resto de profesionales, esa función la hace de forma directa el director de la unidad.
  • Personal diverso como matronas, fisioterapeutas, trabajadores sociales… que pertenecen al Dispositivo de Apoyo del Distrito sanitario y prestan servicios en los centros de salud.

Hace ya muchos años que en Andalucía empezó a haber carestía de médicos que quisieran ser directores de los centros. Las razones pueden resumirse en la escasa retribución respecto a otro médico para la carga de trabajo y la responsabilidad que soportan; a lo que se añade la falta crónica de plantilla en los centros sumada a la demora cero para la atención a la ciudadanía; y  la imposición de objetivos poco razonables que suponían poder llegar a convertirse en jefes explotadores de sus compañeros para mantenerse en el cargo.

Muchos médicos abandonaron y no había recambio.

Para los enfermeros supone una mucha mayor diferencia retributiva y de nivel profesional entre su puesto base y el de director del centro de salud.

Si bien es cierto que los conocimientos genéricos necesarios para la gestión pudieran ser similares en diferentes cargos, en la práctica los conocimientos específicos no lo son. No negamos que hay enfermeros con capacidad de liderazgo, organización, planificación, habilidades interpersonales y todo lo necesario para dirigir bien a un equipo de personas… pero las características del trabajo y las competencias de médicos y enfermeros son diferentes.

Con la incorporación de los enfermeros a estos cargos se da la incongruencia de que hay centros de salud que tienen 2 directivos enfermeros que dirigen a los profesionales propios y a los profesionales que tienen competencias diferentes y más complejas, y necesidades organizativas también diferentes. Que alguno puede hacerlo bien, no lo dudamos. Como tampoco que los médicos podamos ejercer de Coordinador de Cuidados de Enfermería con éxito. Deberíamos planteárnoslo y quizás optar a esos cargos.

Pero… la igualdad entre la capacidad de liderazgo de las personas no significa igualdad profesional, ni tampoco capacidad para poder evaluar y comprender plenamente a profesionales con competencias y responsabilidades más complejas. Así lo están afirmando de forma reiterada y machacona todos los jueces que han invalidado mediante sentencias todos los nombramientos de enfermeros directores de los centros de salud en Andalucía y en otras comunidades donde se da también esta situación.

¿Se imaginan el servicio de cardiología de un hospital dirigido por un enfermero? ¿Y por qué no si hay enfermeros dirigiendo a los médicos de familia y pediatras en atención primaria? Total, es un cargo de gestión y trabaja en el mismo hospital o servicio ¿O que el supervisor de enfermería de una planta hospitalaria fuera un médico? ¿O la junta facultativa* de un hospital dirigida por un enfermero?

Sí a la igualdad entre las personas, al respeto, la colaboración, el trabajo en equipo multidisciplinar pero… Cada uno en su arte.

Esperamos que el anunciado nuevo decreto de cargos intermedios andaluz tenga en cuenta las competencias profesionales para dirigir a cada profesión, si no los médicos de la atención primaria seguiremos discriminados y no estaremos representados adecuadamente. Entenderemos que los que nos gobiernan no valoran de forma congruente nuestra formación, conocimientos, competencias y necesidades. Luego no nos pidan colaboración.

* Ya que hablamos de ello, no entendemos por qué en Atención Primaria no tenemos Juntas Facultativas que asesoren a la gerencia de distritos y áreas de salud como en los hospitales, constituidas por médicos electos de forma democrática entre todos los profesionales médicos.

En la Atención Primaria también queremos participar y opinar en la gestión sanitaria.

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