NOTA DE PRENSA BASTA YA ANDALUCÍA Andalucía a 27 de agosto del 2019

La plataforma Basta Ya Andalucía quiere con el presente comunicado mostrar su apoyo en primer lugar, a la compañera que estaba de guardia el pasado viernes 23 de Agosto en el SUAP de El Garrobo, y que al terminar su jornada el sábado por la mañana, se encontró en la puerta del Consultorio a un grupo de personas y vehículos que le impidieron su salida del centro. Cabe recordar que El Garrobo está a 17 Km del punto de urgencias más cercano (Centro de Salud de Gerena).
Esta compañera fue retenida contra su voluntad durante varias horas. Un piquete le impedía su salida del centro hasta que no fuera sustituida por otro facultativo. El Ayuntamiento de El Garrobo había sido informado, por parte de la dirección de la UGC de Guillena-Santa Olalla, del cierre del SUAP durante el fin de semana. Este cierre se contemplaba de forma excepcional, por falta de personal por las vacaciones estivales unida a bajas por enfermedad inesperadas, con lo que no era posible cubrir dicho punto de urgencias ni sábado ni domingo. La compañera que allí estaba, al ver la situación, contactó con la Guarda Civil que acudió al consultorio para garantizar su integridad física, pero permaneció igualmente retenida hasta que fue sustituida.
En segundo lugar, queremos mostrar el apoyo a quien realizó la sustitución. Dicha sustitución se produjo de forma voluntaria por otra compañera, que además, salía de guardia de otro pueblo de la zona. Es decir, que el consultorio de El Garrobo se convirtió tan solo en un punto de “intercambio de rehenes facultativos”, con el beneplácito de Ayuntamiento. Todo ésto con el agravante que supone permanecer trabajando más de 24h, tanto para la médico “voluntaria” como para la seguridad de los ciudadanos.
Desde Basta Ya condenamos con la máxima indignación y repulsa los hechos descritos, la actitud incívica y egoísta de algunos ciudadanos y el comportamiento dictatorial y posiblemente incitador al delito del Ayuntamiento de El Garrobo, que, en vez de exigir al sistema sanitario una respuesta a sus demandas, agredió a los únicos que intentaban solucionarla, dando aliento y aplaudiendo la “movilización pacífica, cívica y firme demostrada en la mañana del sábado” por el piquete informativo que retuvo contra su voluntad a una profesional que velaba por la salud de los ciudadanos de este pueblo y “obligó” a trabajar a otra compañera durante 72 horas seguidas. Se consideró a la profesional como una sierva que tiene que prestar sus servicios por imposición del pueblo y del Exmo. Sr Alcalde de El Garrobo, aunque fuera en detrimento de la salud de la misma y la de sus conciudadanos. Como bien dice el alcalde en su comunicado, “la salud es cosa de todos”, pero parece que la salud de las compañeras que realizaron las guardias no se incluye ahí.
Esperemos que tanto las autoridades sanitarias como, colegiales y sindicales, tomen las medidas oportunas para que este tipo de actitudes no se vuelvan a repetir y se respete el trabajo que desarrollamos los facultativos del SAS, anteponiendo la salud de los usuarios, pero sin menoscabo para la suya propia.

Directores de los centros de salud: por qué es necesario el recambio

Una de las reivindicaciones incluidas en el decálogo de Basta Ya es la elección de los directores de los centros de salud por y entre los profesionales del centro. Esta reivindicación es básica e imprescindible para nosotros por muchos motivos que vamos a intentar desgranar a continuación.

Al inicio de la Atención Primaria andaluza esa era la forma de designación de los directores, y los centros iban bien. Los profesionales nos conocíamos bien entre nosotros, funcionábamos como equipos, y a casi nadie se le ocurría avalar a alguien con falta de capacidad de liderazgo y competencia para el cargo. Y si le habíamos elegido es obvio que nos sentíamos comprometidos para colaborar y ayudarle. Si cumplía las expectativas, se le mantenía; y si no, era fácil que los equipos se sintieran capaces de promocionar un cambio. 

Llegó la década de los 90 y empezó a sustituirse el modelo de atención biopsicosocial por el de unidades de gestión clínica, con indicadores y objetivos que no eran del agrado de los profesionales porque estaban relacionados más con el ahorro económico y con la cantidad de actos realizados que con la calidad de la asistencia y los fines humanitarios de la misma.  Los profesionales discrepábamos, y esta discrepancia era común también entre los directores. Esto no convenía a los gobernantes y gestores que querían que los profesionales pasáramos por ese aro, y lo solucionaron sustituyendo a los líderes de los centros por capataces que obedecieran las directrices marcadas desde arriba y las hicieran cumplir a los de abajo, a los profesionales. Se acabó con la discrepancia por parte de muchos directores: unos dimitieron, a otros los cesaron, otros se sometieron…y todos pasaron a ser cargos de libre designación, al inicio de forma abierta, y más tarde enmascarada. En definitiva, los equipos dejamos de tener voz y voto, y los profesionales pasamos a ser piezas en el engranaje de producción. Todo ello marcó un cambio en el estilo de dirección de muchos centros: pasamos de una democracia o estilo participativo y colaborativo, a una autocracia donde la participación y la disidencia no están permitidas,  incluso se persiguen de muy distintas maneras, y no sólo mediante la económica; pasamos de ser equipos humanos a ser objetos para cumplir los objetivos: lo que se mide, mejor dicho, lo que nos miden; el resto de las actividades e incluso las personas protagonistas de todo este enjambre (pacientes y profesionales) no importamos. 

Actualmente, en el Servicio Andaluz de Salud se están evaluando a los directores y esperamos un cambio de legislación que nos permita volver a los orígenes en los que se escuchaba la opinión de los profesionales. Cómo se evalúa a los directores es causa de honda preocupación entre los profesionales, queremos un sistema que ponga en evidencia las conductas perniciosas de aquellos que durante años hayan sido un azote para los profesionales, una traba insalvable para poder trabajar en equipo y una pérdida de valores para la asistencia sanitaria. Esos directores han dañado enormemente al sistema sanitario público, a la atención primaria y a las personas, y deben ser cesados.

Desde Basta Ya queremos proponer motivos por los que muchos directores no debieran continuar, muchos de los cuales, si hay intención de ello, son comprobables:

  1. Aquellos que han eliminado la participación de los profesionales en la organización de los centros: un signo inequívoco es la ausencia y/o minimización de las reuniones de equipo. Y no nos referimos a las meramente informativas, si no a aquellas en que se plantean los problemas y la organización del centro y se escucha a todos los profesionales.
  2. Aquellos que han falseado datos para el cumplimiento de objetivos: agendas ficticias, estrategias encaminadas a enmascarar listas de espera (se guarda la solicitud en una carpeta y no consta la espera en vez de asignar la cita en el momento en que se solicita), aquellos que ellos mismos o a través de otros a los que han incitado a ello han rellenado datos falsos en las historias clínicas.
  3. Aquellos que han impuesto a los profesionales agendas abusivas en número o con una absoluta falta de tiempo saltándose las condiciones éticas más básicas y de prevención del riesgo laboral para los profesionales.
  4. Aquellos que han eliminado o frenado actividades básicas de la cartera de servicios porque no entraban en los objetivos de ese año: retinografías, talleres diversos (tabaco, consejo dietético…), comunitarias, formación…
  5. Aquellos que no piden sustitutos y/o no pelean por su consecución con contundencia
  6. Aquellos que en la organización del trabajo y de la cobertura de las ausencias han faltado de forma evidente a valores imprescindibles de la Atención primaria, como la longitunalidad: agendas donde se mezclan los pacientes de todos los profesionales y donde se pierde totalmente el profesional de referencia (macroagendas atendidas por profesionales que van rotando). 
  7. Aquellos que dan un trato falto de equidad a los profesionales: distribuyen el trabajo de forma desigual cargando especialmente a los más vulnerables (eventuales, comisiones de servicio…) a los que incluso han expulsado del centro sin motivos objetivos.
  8. Aquellos que han utilizado a los residentes como sustitutos del tutor en cada una de sus ausencias, obligando a condicionar las vacaciones o cualquier otra actividad formativa del residente para ello, así como los que los han usado como sustitutos de cualquier médico del centro. 
  9. Aquellos que aprovechándose de su situación de poder utilizan lenguaje y modos despóticos.
  10. Aquellos que tienen formación como Diplomados en Enfermería, excelentes profesionales que realizan una magnífica labor tanto individual como de equipo en cada Centro, pero a quienes, sinceramente, no entendemos cualificados para organizar el trabajo de los médicos, valorarlo y puntuarlo. Más aún, teniendo la opción de organizar a sus compañeros enfermeros en la figura del coordinador de cuidados de Enfermería. No ha lugar un enfermero que coordine a los médicos, igual que los enfermeros no aceptarían que el coordinador de enfermería fuera un médico. El director debe ser siempre un médico.
  11.  A todos aquellos que han antepuesto la seguridad de sus puestos de poder a la labor de cohesionar un equipo, liderar a los profesionales y empatizar con ellos, intentar solucionar los problemas de la práctica clínica diaria a los que hay que hacer frente en todo Centro de Salud y cumplir con su obligación de ser un referente honesto para sus compañeros. En definitiva, aquellos que han antepuesto sus intereses a las necesidades de la población que atendemos y de los profesionales de mil y una formas.

Todos los puntos referenciados pueden comprobarse a través del sistema informático, revisando la organización de los centros y la asignación de las citas, auditando historias y preguntando a los profesionales. En los Distritos Málaga-Guadalhorce y Huelva han realizado una encuesta de clima organizacional, lo cual podría ayudar a poner en evidencia algunos de estos puntos, sería deseable que se generalizara. 

Desde Basta Ya consideramos que en la evaluación de los actuales directores es necesario que se valore no sólo el cumplimiento de objetivos, sino cómo se han obtenido: las formas abusivas y/o con falta de ética y/o de veracidad, y los modelos en los que a los profesionales se nos impide la participación deben ser proscritos y sustituidos por directores éticos, motivadores y que sepan priorizar lo que de verdad es importante para la asistencia sanitaria y para las personas. Los profesionales sabemos qué ha pasado en cada centro y no hace falta decir que si esos directores son confirmados en sus cargos nunca serán merecedores de nuestro respeto y colaboración, y así nunca un equipo de personas puede implicarse y funcionar bien. No vamos a seguir a directores con esas características. Sin líder que guíe bien y con honestidad, el equipo se pierde.

En definitiva, los profesionales integrantes de Basta Ya Andalucía entendemos que en la crisis en que estamos inmersos es imprescindible volver al tiempo en que los profesionales formaban parte de la elección del director/a de su centro de trabajo, para sentirse escuchados y valorados, para poner en valor las cualidades, la formación y las características que realmente debe tener quien ostente la Dirección de un Centro.

Dada la vital importancia de la continuidad o no de estos cargos directivos, Basta Ya Andalucía pedirá el cese de los Gerentes de Distrito que no cuenten con la opinión de los profesionales de los centros a la hora de reevaluarlos, así como para elegirlos. Nunca podremos confiar en un cambio eficaz si seguimos dirigidos por las mismas personas que han colaborado con la debacle de la Sanidad Pública y han actuado como hemos relatado.

Acta de Reunión Basta Ya Andalucía 9/7/19

Nos hemos reunido personas de la coordinadora andaluza en La Puebla de Cazalla, en julio, después de pasar consulta, con el calor. Compañeros de las provincias de Cádiz, Córdoba, Huelva, Málaga y Sevilla hemos querido valorar la trayectoria de nuestra plataforma, y hemos debatido y aprobado las normas que en adelante regirán nuestro funcionamiento. Son las siguientes:

  1. Tendrán voto las provincias que se hayan constituido en asociación provincial de Basta Ya mediante la realización de una asamblea (hasta ahora Málaga, Huelva, Sevilla, Cádiz y Córdoba). Se ayudará y estimulará a otras provincias a constituirse y unirse a Basta Ya Andalucía.
  2. Todas las organizaciones provinciales son iguales y con los mismos derechos y obligaciones, por lo que ninguna podrá alegar peculiaridades particulares para imponer, impedir, revocar decisiones consensuadas. Se reconoce el derecho de las provincias de no secundar alguna medida consensuada tras plantearlo y acordarlo a nivel provincial. No obstante no se publicitará y los mensajes globales y en redes serán en consonancia con la decisión andaluza para seguir dando mensajes de unión y consenso.
  3. Cada provincia aportará 3 vocales elegidos/designados entre sus miembros. Se recomienda que haya variedad de posicionamientos para que sean representativos de las distintas corrientes de pensamiento de esa provincia. Esas son las personas que podrán emitir voto, de forma consensuada por provincia preferentemente.
  4. Los acuerdos adoptados se publicarán en todos los grupos de difusión de la organización andaluza y en las provinciales. Para ello tendrá sus redes sociales propias. Ya se dispone de Twitter y Facebook. José Antonio Prados creará un blog, del que se encargará fundamentalmente la secretaria Rut Suárez. El blog creado por Basta Ya Málaga vuelve a ser provincial.
  5. Habrá algún representante de cada provincia en cada uno de los chats provinciales en los que podrá participar activamente como miembro de la provincia de origen para argumentar las posturas que esa provincia haya decidido. 
  6. Se decide elegir dos participantes para el Foro nacional que representarán allí las posiciones de la coordinadora andaluza. Las decisiones serán vinculantes y se adoptarán por mayoría de los vocales. Se designan a Maria del Mar Rodríguez y Fernando Ramírez.

Creemos que Basta Ya Andalucía gana en entidad y en consistencia como organización, con una estructura a la que se van sumando cada vez más compañeros de toda Andalucía, uniéndonos a todos en un objetivo común, a pesar de nuestras diferentes circunstancias y opiniones.

En cuanto a la estrategia, de cara al otoño reivindicativo tras el verano que estamos sufriendo, esperamos que la aprobación de los presupuestos de la Junta el próximo día 15 de julio cumpla con el prometido incremento de la financiación de la atención primaria. Y estaremos muy pendientes de los presupuestos de 2020 que se deberían firmar en unos meses. Pero aparte de las mejoras que cuestan dinero, como el aumento de las retribuciones y de la plantilla estructural, no podemos dejar de reclamar medidas que no precisan más presupuesto y que no se han llevado a cabo, como la imposición a mitad de año de un contrato programa en la misma línea de objetivos sin evidencia de resultados en salud no consensuados, o la existencia de direcciones de unidades y distritos sin el apoyo de los profesionales del centro. La consejería prometió acabar con estos dos problemas y no ha hecho lo suficiente. La existencia testimonial de algunas direcciones muy válidas no exculpa la ausencia de normativa de la consejería  en este sentido.

Tenemos otros frentes abiertos: la lacra de las agresiones, el fracaso del pilotaje de las agendas, la contratación masiva de profesionales sin la formación requerida… Queda demasiado por mejorar, pero no perdemos el norte: nuestras reivindicaciones están claras en nuestro decálogo. Hemos despertado y no vamos a cesar en nuestro empeño de mejorar la atención primaria pública. Tampoco vamos a consentir que se sobrecarguen nuestras urgencias y SUAPs. Somos lo importante y también lo urgente. Seguimos.

Nuestro Decálogo de medidas urgentes

  1. PLANTILLAS BIEN DIMENSIONADAS: máximo 1500 personas por médico de familia y 1000 niños por pediatra (ajustados además por edad, complejidad y nivel socioeconómico)
  2. TIEMPO/NÚMERO PACIENTES: 10/28 mínimo 10 MINUTOS por paciente y 28 PACIENTES MAX POR DÍA, incluyendo toda la labor asistencial, con tiempo protegido en agenda para consultas programadas, visitas domiciliarias, actividades comunitarias, formación, docencia e investigación.
  3. PLANTILLAS ESTABLES con plaza asignadas al centro de salud y plaza, y sustitución de todas las ausencias por cualquier causa. Acoplamiento, traslados y oposiciones resueltas al menos cada 2 años.
  4. Libertad de PRESCRIPCIÓN de tratamientos y solicitud de todas las PRUEBAS, garantizándose su realización en 30 días y un plazo de respuesta de las DERIVACIONES a atención especializada hospitalaria razonable (diagnóstico y/o tratamiento efectivo). Organizando la atención sanitaria CENTRADA en la Atención primaria y en las personas, y garantizada en el sistema público.
  5. NO A LOS CONTRATOS PROGRAMAS. Los futuros Acuerdos de Gestión deben ser acordados con los profesionales, con criterios validados, no economicistas, y dirigidos a resultados en salud.
  6. PARTICIPACIÓN EFECTIVA DE LOS PROFESIONALES Y DE LA CIUDADANIA: coordinadores médicos elegidos por y entre los profesionales, y organización autónoma de abajo arriba.
  7. Respeto absoluto a la FINALIDAD FORMATIVA del CONTRATO DEL RESIDENTE: respeto a su descanso, no utilización como sustitutos, y tiempo protegido para las actividades de formación, para la docencia y la investigación (también para el tutor).
  8. IGUAL SALARIO PARA IGUAL TRABAJO: Ninguna hora de trabajo podrá retribuirse por debajo del pago de la hora ordinaria. Se hará una equiparación salarial con el resto de profesionales médicos del país y con los países de similar nivel socioeconómico. Todas las horas trabajadas serán computadas como tiempo trabajado para la jubilación. RECONOCIMIENTO DEL TRABAJO REALIZADO. Salario acorde al nivel de formación, responsabilidad, dedicación y penosidad. Carrera profesional sin necesidad de acreditación, que así mismo debe cambiar.
  9. SEGURIDAD LABORAL: Jornada diaria total razonable (<12h salvo voluntariedad y según la carga de trabajo) y jornada complementaria/horas extras voluntarias. Prevención y protección frente a los riesgos psicosociales y frente a las agresiones.
  10. Reordenación de las URGENCIAS EXTRA HOSPITALARIAS: plantillas suficientes, con iguales condiciones laborales, recursos y salario. Desaparición de la figura de los Dispositivos de Apoyo que ha resultado ser una categoría con asignación de tareas y jornadas arbitrarias, con precariedad en el lugar de trabajo y en su mayoría carente de conciliación familiar y laboral.
    Y todo ello se garantizará con una FINANCIACIÓN ADECUADA Y SUFICIENTE, asegurando que la Atención Primaria reciba al menos el 20% del gasto sanitario total (excluyendo el gasto en farmacia), y que aspire a llegar a ser el 25% como en otros países europeos desarrollados.

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